El regalo de Navidad para empleados que nadie recuerda en enero
El presupuesto de regalos de empresa no ha cambiado mucho en los últimos veinte años. Lo que sí ha cambiado es lo que ese regalo tiene que conseguir. Antes las plantillas eran estables y el regalo era un gesto de cortesía que nadie comparaba con nada. Ahora los equipos están distribuidos, la rotación es alta y el regalo se ha convertido en un mensaje sobre quién es la empresa. Y todo se comenta el mismo día.
El 80% de las empresas regala lo mismo
Ocho de cada diez empresas en España entregan una cesta de Navidad. El presupuesto habitual por empleado ronda los 50 y los 70 euros, según los datos del sector (Sage, Original Taste). El problema no es el gasto. Es que ese regalo deja de existir el 7 de enero, y nadie lo mide.
Un gasto que nadie mide
El regalo de empresa es probablemente la única partida que ve toda la plantilla el mismo día, y a la vez una de las que menos se evalúa después. Nadie discute pagar 100 euros por empleado. Lo que casi nadie calcula es qué compran esos 100 euros cuando el producto desaparece en tres días.
Cuánto sale en realidad, mes a mes
Si repartes el coste de un regalo entre los meses que dura, el resultado cambia bastante. Una cesta que se consume en unos días sale, en la práctica, a unos 100 euros por mes de uso. Un regalo que se sigue usando nueve meses después, como una pala de pádel personalizada en un lote de 50 unidades a 110 euros, sale a unos 3,1 euros por mes. Es una estimación orientativa a partir del uso medio del producto, no el resultado de un estudio publicado, pero sirve para hacerse una idea de la diferencia.
Lo que tiene que cumplir un regalo para seguir vivo en marzo
Hay seis cosas que separan un regalo que se olvida de uno que no.
- Que se use, no que se consuma. Si desaparece al usarlo, has comprado un momento. Si se usa cada semana, has comprado un hábito.
- Que lleve la marca sin dar vergüenza. Nadie enseña una sudadera con el logo de su empresa. Sí se enseña un producto bueno con la marca puesta.
- Que se saque de la oficina. El regalo que se queda en un cajón no comunica nada.
- Que junte a dos personas del equipo, no solo a una.
- Que no se pueda comparar en Amazon. En cuanto un regalo tiene precio público, se convierte en una cifra.
- Que se pueda contar en una frase.
Cómo salen los regalos habituales en esa lista
Puestos en la misma tabla, con precios de mercado orientativos, la mayoría de los regalos de empresa fallan en casi todo esto. Una cesta gourmet (80-120€) o una tarjeta regalo (50-100€) no sobreviven a enero, no llevan marca y no se enseñan a nadie. Unos auriculares o un producto tech (80-150€) sí duran, pero tampoco llevan la marca de la empresa. Un textil con logo (25-45€) lleva marca, pero pocas veces se saca de la oficina.
El dato importante no es cuál es más caro. Es que casi ninguno cumple más de dos o tres de esos seis puntos a la vez.
